miércoles, 13 de agosto de 2025

Me voy sin irme

 Me voy sin irme…

Me voy sin abandonarme
No estoy dejando ningún lugar
No estoy abandonando un hogar
Estoy permitiendo el curso de la vida
El cauce de las acciones

Me voy sin despedirme
Porque las despedidas son incertidumbres

Me voy deseando lo mejor
Porque lo peor ya paso



Suspiros...

No se cuantos suspiros me ha robado este año, pero al menos, no me han dejado sin aliento. Intento hacerme a la idea, que cada uno de ellos es un saludo al pasado, un saludo amigable que intenta recomponer todo. Con cada suspiro ofrecido, se deja espacio para nuevos respiros, la vida, dicen, a veces se trata de respirar y seguir, por que no hay nada más, estamos haciendo lo mejor que podemos hacer. Claro esta también, que hacemos aquello que queremos hacer.

Un suspiro más, mientras escribo… y sin pedirme permiso, se va de mi ser. Miro hacia arriba, y como un saludo al cielo puedo sentirlo ascender. No se cuantos suspiros se han ido ya esta noche, pero al menos sé, que no me han dejado sin aliento.

jueves, 7 de agosto de 2025

Vivir fuera de la mente, un reto post moderno.

No sabría justo ahora saber hacia dónde me dirijo, pero si hacia dónde voy, necesito calma y paz emocional, una calma que me permita observar que hago, que haré y que dejare quizá de hacer. Sé, que todo mejorara, y que toda ira bien, no soy alguien que simplemente vaya por la vida sin más. quizá caí en el absurdísimo disfuncional, que al creer que nada nada importa, no merecía ningún tipo de esfuerzo adicional seguir creciendo en ciertos rubros, es fácil caer en ello, más cuando te encuentras tan perdido en tus propios pensamientos y nada ni nadie te puede sacar de ellos. Ahora quiero dar el salto justo al otro lado. Donde el absurdísimo me dará condición de hacer mucho más y no mucho menos, donde me permita entender que la vida no se detendrá, solo seguirá sin importar lo que haga, es el mismo concepto, pero otro enfoque, intentare hacer más, sabiendo que al final quizá no importe, pero viví cumpliendo sueños.

No quiero perderme en mi mente, ni quiero perderme en el exterior, siempre intentaré buscar la armonía, y, aunque, de cierta forma lo he logrado, había olvidado este mundo tan surreal, el mundo mental, donde todo es y no es, donde todo puede ser pero todo cuesta energía vital, y donde todo juega a favor o en contra sólo si tu estas convencido de ello, mi mente es un caos, como la de muchas personas, es necesario encontrar la armonía entre lo que ya ha pasado y pasará.

No quiero cambiar nada, ni a nadie, quiero seguir descubriendo la vida y el mundo para poder, aunque sea, entenderme a mí. Saber que es vivir tan consciente. Llegar a un lugar tal, donde se toquen los extremos de la locura y la cordura, no por fetiche o displicencia, y no porque sea un logro inhumano entender ese estado, si no por la mera experiencia de vivir.