No sé que decir realmente, pero mi mente esta a punto de
explotar, o implosionar?, este asunto me tiene agotado, hay momentos en la
vida, donde, a pesar de estar todo bien, nada se siente real, nada es,
perceptible por que todo esta fuera del alcance, metafóricamente obviamente,
pero, no es el hecho que no sea apto para ti, ni que las cosas, sean extrañas a
tu entorno, la energía se disipa en todas direcciones cuando no se esta
centrado ni se tiene focalizado que es lo que se tiene que hacer, hasta que
encuentras el camino, la respuesta, escondido entre frases sueltas, entre
situaciones que la experiencia te ha dado, por ello, es imprescindible vivir
todo tipo de cosas.
La energía, al fin focaliza encuentra ese cause que tanto
ansiaba saciar, pero es doloroso, doloroso como saber que esta vida sigue a
pesar de todo, que el tiempo no te espera, y no le importa verte mal, porque
todo seguirá con o sin tu comprensión, el tiempo sigue su brutal camino, y te
arrastrara si es necesario, en ese arrastre, uno conoce el dolor y lo hace su
amigo, y no ese amigo del cual puedas recibir compasión ni abrazos
consoladores, es el amigo mas sincero, que te dice no lo que quieres escuchar,
si no lo que está pasando ahí afuera, lo que realmente esta ocurriendo, no
espera salvarte de ti mismo ni de la situación, viene a hacerte entrar en razón
y ayudarte a levantarte del modo que puedas de todo el caos que trae ese
arrastre, levantarte y no para seguir como siempre nos han dicho, por que poder
anclar bien los pies de nuevo en el piso es bastante difícil, y no ocurre de un
momento a otro, el dolor justamente, será ese bastón que te ayude a hacerlo, y
mientras mas firme estas el dolor menguara. Al poder ponerte en pie, te darás cuenta,
que el camino no ha quedado aun del todo claro, debes reencontrar con aquello que haz perdido de
alguna manera, perdonar tus equivocaciones, aceptar tus consecuencias, y estar
listo para disipar ese camino, que a lo lejos se ve eterno, pero, así como el
tiempo no espera a nadie, tampoco ignora a nadie, el está ahí para todos, y uno
debe caminar con él, a su paso.