martes, 5 de septiembre de 2017

Humanos

¿Por qué el humano sufre? ¿puedes tu responderlo?, ¿Por qué se siente importante cuando los demás conocen su sufrimiento?, y... ¡joder!, ¿Por qué exponer sus problemas de forma indiscriminada?, en esta realidad todos sufrimos, todos sentimos y ¡todos dañamos!, no veo fin alguno de agraciar con un exponente a estos asuntos.
Todos sufren, es imposible negar este argumento, pero cada quien decide qué hacer con ese sufrimiento; que armas tomar para afrontarlo, con que escudo protegerse, cual sea la decisión es Tú decisión, no de los demás, ¿porque darla a conocer?, no entiendo en verdad…
Parece eterno justo hoy, en un día lluvioso, el pecado de usurpar el tiempo a costa del conocimiento, nuevos problemas afloran y los sentimientos resurgen de su escondite. Parece irónico, estar zanjando un problema que trata al “mismo problema”, pero, que importa, es “mi-tuyo” presente virtual, es y no es, como ese juguetón gato del físico… JA, tu entiendes… Pero hablando en serio, solo mi lectura pertenece a los demás, los problemas son solo míos, y quizás, en una suerte de probabilidad, de alguien más.
Recuerdos infantiles, carencias familiares, sentimiento ahogados en sí mismos, y que peor que ser el embudo de la ira, la razón, los impulsos y la alegría transformados en arena, ¿Quién entra primero?, ¡todos fluyen a la vez!, aun, si ocultaras la salida con una mano se desbordan por el límite, es imposible contenerlos.
y… atando cabos, ¿a que llego con esto?, una vez más mi resguardo tras el teclado me da la libertad de expresarme, la frustración de gritar lo que sientes, y a la vez ocultar las palabras por temor a dañar a tus cercanos, es tan difícil comprender las reacciones ajenas, y más difícil aun compadecer las tristezas, y no justamente de las personas dañadas, más bien, las tristezas arrancadas de tu interior al pronunciar las palabras que desgarran tu alma. Compadecerse de sí mismo debería estar prohibido desde el propio inicio.
La vida es hoy y siempre será hoy, y los problemas son compañeros eternos como un fiel sabueso que regresa a tu regazo, quizás, sea ese el secreto, domesticar tus decisiones antes de actuar salvajemente -y aprovechando la analogía- ¡vaya que lleva tiempo!

Es un día más en el presente virtual, que se convertirá en un día eterno (o hasta que internet colapse, JA), pero que, de alguna manera, dejo en el pasado un problema más....