Ese deseo de estar lejos está muy presente hoy, de
simplemente, escapar de todas las premisas, olvidarme de todo lo que me hace y
me hizo mal algún día, de dejar aquello que me ata a mi mismo, al absurdo pensamiento
de querer ser una mejor persona todos los días. Digo absurdo porque no es tan fácil
enfrentar la realidad de esta manera, nuestra percepción social esta muy
fragmentada, cada quien creé tener la verdad y no se cuestionan nada, viven
atados a esa zona de su confort, a aquello que los hace sentir bien, cuando
ignoran las inmensas posibilidades que existen.
El mundo no es nada pequeño, y una simple bandera puede
cambiar nuestra forma de ser y de pensar, el propio clima y alimentación te
cambia los estados de ánimo. Ciertos días es cansado observa la malicia humana,
será un mal necesario quejarse de ello, pero creo que podríamos estar mejor si
simplemente nos ocupáramos de hacer el bien, no existirían personas ciegas.
Me frustra, saber que a la mayoría no le importa que hagas
algo bueno, lo pueden ver como un favor, como algo que se merecen, alimentan su
ego y evitan sentir el agradecimiento y calidez de los demás. no nos ayudan porque
somos una persona importante y ya, nos ayudan porque para el tú lo eres, y el
mundo en ocasiones nos regala a aquellos que aprecian sin condición, sin
conocerte, por que sabe que como tú y como todos, has tenido malos momentos, en
donde una simple mano amiga puede ayudar inmensamente.
Las calles están llenas de corazones rotos, corazones que
buscan reparase desde fuera, mala elección, hace falta prender la radio para
escuchar que la gran mayoría de canciones habla de desamor. Entendemos el amor
como una necesidad y no como un obsequio humano, nadie necesita amor para ser
feliz, pero si puede regalarlo entonces si lo puede sentir, porque no es un
objeto, es incluso, más que un estado de ánimo.
Si, tengo días tristes, y no por arrogancia, es triste ver una
sociedad tan desinteresada, tan irresponsable, sin criterio, y que solo sobrevive
en vez de vivir. Una sociedad que esquiva la tristeza y crean una realidad
alterna en donde todo está bien, en donde todo es culpa de otros, repleto de niños
que juegan a ser adultos, donde para tomar una decisión necesitan la aprobación
de otros, como si de su madre se tratase.
A pesar de todo, intentaré siempre ser parte de aquellas
buenas personas, quizá he errado infinidad de veces en el intento, pero jamás lo
dejaré de hacer, incluso con los cuestionamientos recibidos. La tristeza es
reparadora y obsesiva, pero cuando la haces tu amiga, puedes dejarla ir así sin
más, esperando su llegada con buenas manos, por que sabes que solo te dejará
aprendizaje. La decepción esta por demás, aquel dicho que cuenta que no esperes
nada de nadie es verdadero pero muy pesimista, simplemente no debes esperar
nada de nadie y ya, por que la vida no se trata de esperar, si no de tomar
siempre la acción.
