domingo, 18 de agosto de 2019

Sin esperar.


Ese deseo de estar lejos está muy presente hoy, de simplemente, escapar de todas las premisas, olvidarme de todo lo que me hace y me hizo mal algún día, de dejar aquello que me ata a mi mismo, al absurdo pensamiento de querer ser una mejor persona todos los días. Digo absurdo porque no es tan fácil enfrentar la realidad de esta manera, nuestra percepción social esta muy fragmentada, cada quien creé tener la verdad y no se cuestionan nada, viven atados a esa zona de su confort, a aquello que los hace sentir bien, cuando ignoran las inmensas posibilidades que existen.

El mundo no es nada pequeño, y una simple bandera puede cambiar nuestra forma de ser y de pensar, el propio clima y alimentación te cambia los estados de ánimo. Ciertos días es cansado observa la malicia humana, será un mal necesario quejarse de ello, pero creo que podríamos estar mejor si simplemente nos ocupáramos de hacer el bien, no existirían personas ciegas.

Me frustra, saber que a la mayoría no le importa que hagas algo bueno, lo pueden ver como un favor, como algo que se merecen, alimentan su ego y evitan sentir el agradecimiento y calidez de los demás. no nos ayudan porque somos una persona importante y ya, nos ayudan porque para el tú lo eres, y el mundo en ocasiones nos regala a aquellos que aprecian sin condición, sin conocerte, por que sabe que como tú y como todos, has tenido malos momentos, en donde una simple mano amiga puede ayudar inmensamente.

Las calles están llenas de corazones rotos, corazones que buscan reparase desde fuera, mala elección, hace falta prender la radio para escuchar que la gran mayoría de canciones habla de desamor. Entendemos el amor como una necesidad y no como un obsequio humano, nadie necesita amor para ser feliz, pero si puede regalarlo entonces si lo puede sentir, porque no es un objeto, es incluso, más que un estado de ánimo.

Si, tengo días tristes, y no por arrogancia, es triste ver una sociedad tan desinteresada, tan irresponsable, sin criterio, y que solo sobrevive en vez de vivir. Una sociedad que esquiva la tristeza y crean una realidad alterna en donde todo está bien, en donde todo es culpa de otros, repleto de niños que juegan a ser adultos, donde para tomar una decisión necesitan la aprobación de otros, como si de su madre se tratase.

A pesar de todo, intentaré siempre ser parte de aquellas buenas personas, quizá he errado infinidad de veces en el intento, pero jamás lo dejaré de hacer, incluso con los cuestionamientos recibidos. La tristeza es reparadora y obsesiva, pero cuando la haces tu amiga, puedes dejarla ir así sin más, esperando su llegada con buenas manos, por que sabes que solo te dejará aprendizaje. La decepción esta por demás, aquel dicho que cuenta que no esperes nada de nadie es verdadero pero muy pesimista, simplemente no debes esperar nada de nadie y ya, por que la vida no se trata de esperar, si no de tomar siempre la acción.